AGRADEZCO A MARCELO SANCHEZ QUIEN CON GRAN DEDICACION ESCRIBIO ESTA RESEÑA. MUCHAS GRACIAS MARCELO.

.
 

WORMWOOD LIVE

Los dos conciertos a que asistí (octubre 29 y 30, hubo otro el 31 al que deje de ir para ver a The Cramps) fueron en The Fillmore, San Francisco.
Tenían por objeto acompañar el lanzamiento de Wormwood y fueron promocionados como una serie de "historias sangrientas de la Biblia".
Exactamente un año atrás
The Residents dieron una serie de conciertos en el mismo lugar apoyando el lanzamiento de su retrospectivo en el 25º aniversario del grupo.
El libro de Shirley no menciona otro concierto masivo en EEUU anterior sino hasta el espectáculo Cube-E en 1989-90, el cual consistía en un tríptico dedicado a la historia de la música en EEUU.
La nueva presentación tiene paralelos y diferencias con respecto a sus antecesores. En primer lugar, se trata de una obra conceptual, en un sentido mas profundo que Cube-E, el cual incluso no fue planeado como tal desde un principio. La intención aparente de Wormwood sería recordar que el sentido moralizante de la Biblia (los Residents se concentran 95% en el Viejo testamento) nos ha sido transmitido a través de historias sobre conductas aberrantes, tales como genocidio, fratricidio, incesto, sacrificio, etc. Wormwood también haría de contrapeso al mito de la bondad divina que es defendido por la religión cristiana. Para ello, los Residents dan su interpretación acerca de ciertas historias bíblicas que cuentan desgracias y hechos de sangre. En boca de los protagonistas de esas historias, estos parecen estar desconcertados y a veces señalan a un Dios despiadado como causa del infortunio tanto propio como ajeno.
Pero la cosa no es tan trágica como parece. En manos de los Residents, estas historias aparecen tenidas de humor y sarcasmo. Tanto las canciones mismas como la introducción a estas en el concierto por parte de un presentador dejan en claro que se trata de una farsa en la que hay lugar para imprecisiones que no tendrían cabida en un trabajo exegético serio.
Pero para que la irreverencia haga reir tiene que tener algún fundamento...
En segundo lugar, al igual que en sus antecesores en el último concierto de los Residents estos han interpretado, y no meramente ejecutado, las canciones. En relación con esto, la iluminación ha sido en todos estos casos teatral, alejándose de lo que es usual en los conciertos de rock.
Mas específicamente, la iluminación marca una vuelta a Cube-E en cuanto al uso de la luz negra ultravioleta para enfatizar las acciones de los actores. Solo el material que responde a este tipo de luz brilla y lo hace como si la luz viniera de adentro del objeto, ya se trate de los ribetes blancos del esmoquin que lleva el presentador o de las vestimentas alusivas a los personajes de las historias. La luz general es mínima, aunque suficiente para advertir la ejecución de los instrumentos y las máscaras.
En tercer lugar, la ejecución sigue la tendencia iniciada el año pasado al uso de instrumentos (guitarra, dos grupos de teclados y batería, amén de tres temas acompañados por percusión oriental e instrumentos de (cuerda y viento), apartándose del énfasis en la computarizaron que se había usado en Cube-E. El resultado ha sido una presentación fresca e intensa, que le sienta muy bien tanto a los temas más lánguidos y minimalistas como a aquellos supuestamente más accesibles.
En otro orden de cosas, la música lleva el sello de fábrica de los Residents. Mas allá de su apariencia mas o menos repulsiva, las canciones tienen suficiente personalidad como para terminar imponiéndose a no mucho de ser escuchadas. 

Las que quedaron afuera de los dos conciertos -básicamente idénticos- que presencié fueron -usando el orden del disco- 4) Melancholy Clumps, 10) Spilling the Seed y 15) The Seven Ugly Cows. Lo lamento por las dos primeras, que son buenas canciones.
El orden de las canciones en los conciertos ha sido alterado con respecto al del disco, aunque tratando de preservar la alternancia de los roles centrales de los cantantes femenino y masculino. Usando los números del disco, el orden de las canciones en el concierto fueron: 1, 17, 5, 14, 7, 8, 9, 11, 6, 16, 2; interludio; instrumental no identificada, 12, 13, 3, 18, 19, 20. Para mi gusto lo mejor de las interpretaciones de Wormwood estuvo en las canciones 14, 7, 9, 6 y 16 de la primera parte, y 13, 3 y 18 de la segunda.
Al igual que el año pasado, se vivió un clima de euforia, especialmente el segundo día, cuando el teatro debía estar lleno (cosa que no ocurrió el primer día). Una obra poco conocida por el público recibía de esta manera una calurosa acogida. Los bises sacudieron aun más a la gente, que enseguida saludo los primeros acordes de un increÌble "Smelly Tongues". Me trajo recuerdos del bis "This is a Man's, Man's, Man's World" del añao pasado, que había sido presentado como un hit (sic) del año 1984.
Esperemos que el año entrante también nos depare otra saludable sorpresa como la que aún está muy fresca en mi memoria.
Un abrazo, Marcelo.

 

RESEÑA DE ICKYFLIX

RESEÑA CHROME EN VIVO

RESEÑA DE DEMONS DANCE ALONE

RESEÑA WHITEHOUSE LIVE NOV 2003

RESEÑA THROBBING GRISTLE EN VIVO 2005/6

RESEÑA N.W.W. BARCELONA 2007

 

BACK TO MI HOMEPAGE .